Transición hídrica y cambio global

SEPTIEMBRE

Esta semana se clausuraba el “XI Congreso Ibérico de Planificación y Gestión del Agua”, cuyo lema es “Transición hídrica y cambio global, del diagnóstico a la accion”. El congreso reunió a más de 150 personas de diferentes ámbitos, desde investigadores, profesionales y agentes sociales de todo el mundo, para contribuir a un cambio de paradigma en la gestión del agua.

En su clausura se abordó la situación de las políticas de planificación y su adecuación a la Directiva Marco de Agua (DMA), con una recomendación clara: “Los nuevos fondos europeos para la pandemia son una oportunidad para invertir en la transición hidrológica, hay que aprovechar la conyuntura”.

Como exige DMA, las administraciones públicas trabajan en la actualidad en el tercer ciclo de planificación para las cuencas hidrográficas que se deberá implantar entre los años 2022 y 2027. Los dos primeros ciclos de planificación consistieron en respetar los requisitos de participación pública, medir mejor las extracciones de agua y ajustar los permisos a la situación de la cuenca, aplicar el artículo referido a la recuperación de costes, la actualización de los planes especiales de sequías o asegurar la financiación necesaria, entre otros.

Derecho humano al auga.

Los nuevos planes deberán tener en cuenta el abastecimiento humano, puesto que hasta el momento el derecho humano al agua y al saneamiento no forma parte de la planificación prevista. “Los objetivos deben ser otros, no puede seguir siendo el desarrollismo, es decir, la electricidad y el riego”, explicaba Francesc La Roca, profesor vinculado a la Universitat de València, el cual ha sembrado la duda de qué hubiera sucedido si la pandemia en la que nos encontramos hubiera estado relacionada con el agua.

La contaminación, la sobreexplotación y la restauración fluvial son los problemas más importantes en la actualidad del agua en nuestro país.