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Un sistema de detección de incendios, marca la diferencia

JULIO

Actualmente, la mayoría de las empresas en cualquiera de los sectores estratégicos de nuestro país implementan ciertas medidas de seguridad para garantizar la protección del personal y de sus instalaciones. Disponer de este tipo de medidas contribuye a que, en caso de producirse algún tipo de accidente laboral o catástrofe, las pérdidas sean mínimas tanto a nivel humano como material. Un sistema contra incendios es un conjunto de medidas que los inmuebles deberían disponer para su protección contra la acción del fuego, y con un claro objetivo: salvar vidas.

El fuego siempre se ha considerado como un elemento fundamental en nuestras vidas, pero también representa un peligro potencial para nuestras viviendas y empresas. Antiguamente, en las ciudades siempre había sistemas más o menos sofisticados y equipos de bomberos que eran los encargados de llevar a cabo las diferentes actuaciones en la extinción del fuego. A principios del siglo XX se empezaron a diseñar sistemas de emergencia para la de detección y extinción de incendios que funcionaban gracias al almacenamiento del agua, y su descarga automática o manual.

En pleno siglo XXI, con el imparable avance de las nuevas tecnologías en sistemas de seguridad y protección, así como con la creciente profesionalización del sector, han provocado que España tuviera que aprobar un conjunto de normas y leyes sobre la instalación de sistemas de protección contra incendios, recogidas en el conocido “Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios, RIPCI (RD 513/2017)”.

Recientemente, el RIPCI ha dado un paso más para la regularización total del Contra Incendios en nuestro país, determinando nuevas medidas para la certificación y regularización de los productos; exigencias en la cualificación y profesionalización de las empresas instaladoras y mantenedoras; regularización de sistemas de protección ya existentes, la normalización de las revisiones de mantenimiento con criterios y procedimientos documentales de calidad, y por primera vez se detallan las bases para la conexión y la gestión remota de los sistemas.

Los servicios de gestión remota favorecen los tiempos de intervención, optimizan su gestión y garantizan que se lleve a cabo un mantenimiento eficaz. De esta forma, se podrá garantizar que los sistemas se encuentren en un correcto estado de funcionamiento y servicio, siendo efectivos sin necesidad de que en la actividad laboral haya recursos destinados a tal fin. Todo ello favorece también en la prevención de riesgos sobre las personas y los bienes y a actuar de forma más eficaz en caso de accidente.